Llega el verano, el buen tiempo y las horas de sol no hacen más que aumentar.
A estas alturas, a algunas personas apenas les han rozado los rayos del sol y ya lucen moreno mientras otras deben pasar bastantes más horas para conseguir algo de tono en la piel.

¿Por qué sucede esto?

Hay personas que, por pura genética, se broncean con mayor facilidad gracias a que sus células desarrollan mayor cantidad de melanina.
En este artículo encontrarás toda la información necesaria sobre la melanina y cómo ser capaces de estimularla.

¿Qué es la melanina y para qué sirve?

La melanina se genera en nuestras células (los melanocitos), que están en la capa basal de la epidermis y es la razón por la que tenemos un determinado tono de piel. Además, este pigmento no se encuentra únicamente en nuestra piel, sino que también da color a nuestros ojos y pelo.

La función de la melanina es proteger las capas más profundas de la piel de los rayos UVB que emite el sol y de los radicales libres, por lo tanto, se trata de una barrera natural contra las radiaciones solares y su consecuente envejecimiento prematuro.

Es por esto que la cantidad de producción de melanina cambia en cada persona y, a su vez, dependerá de la exposición al sol. A mayor exposición, mayor producción. Por ejemplo, las personas albinas carecen de producción de melanina y por ello, deben protegerse del sol durante todo el año.

Tipos de melanina

La melanina se divide en dos tipos:

  • Feomelanina: Este pigmento proporciona tonos rojizos y amarillentos y contiene gran cantidad de azufre. Se puede encontrar en zonas como nuestros labios.
  • Eumelanina: Por otro lado, este otro pigmento nos aporta coloración oscura y su cantidad de azufre es mucho más reducida.

Como hemos comentado antes, la proporción de melanina varía según cada persona y así ocurre también con los subtipos.

Conforme más envejecemos, menor producción de melanina genera nuestro cuerpo y más desprotegidos nos encontramos frente a los rayos ultravioleta.
Añadir que, la melanina absorbe la radiación del sol hasta cierto punto. Una vez no pueden absorber más nuestros melanocitos, se producen tanto el enrojecimiento de la piel como las quemaduras solares.

Cómo activar la melanina

La melanina se activa de manera natural con exposición al sol:

  • Los rayos UVA son los que penetran en las capas más superficiales de la piel.
  • Los rayos UVB penetran en las capas más profundas de la piel y la función de la melanina es absorber este tipo de rayos.

Ambos tipos de rayos solares aumentan el bronceado.

O a través de la ingesta de alimentos con determinados complementos:

  • Vitamina E: es un nutriente que ayuda a las células a combatir y protegerse de los radicales libres y, además de ser un antioxidante presente en aceites vegetales, frutos secos como las nueces y pescados.
  • Vitamina D: aparte de ayudar a absorber el calcio para nuestros huesos y tiene una función protectora para nuestra piel. Se obtiene con la exposición al sol.
  • Aminoácidos: forman parte de la melanina y se subdividen en dos tipos, la l-tirosina y la l-cisteína, que pueden consumirse a través de suplementos alimenticios.
  • Carotenos: son pigmentos naturales, de origen vegetal y/o animal que favorecen la producción de melanina y cuidan nuestra piel. Los podemos encontrar en alimentos como la zanahoria, las sandías, las fresas o el tomate.


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