El ácido hialurónico es un componente esencial en nuestro organismo, que forma parte de este de forma natural.

Por tanto, disponer de él en cantidad suficiente es fundamental para la buena salud de nuestras articulaciones, cartílagos, ojos, y por supuesto, nuestra piel…

El ácido hialurónico está presente sobre todo en los tejidos blandos, articulaciones y líquido sinovial de nuestro cuerpo.

Ácido hialurónico

Dependiendo de donde se encuentre, cumplirá distintas funciones, por ejemplo, en nuestras articulaciones actúa como lubricante, evitando que se produzcan roces o fricciones, ya que es el encargado de mantener la nutrición e hidratación de los cartílagos y es parte imprescindible en el líquido sinovial.

En concreto, para la piel, el ácido hialurónico es un auténtico “elixir de belleza”, tal es así que, cuando la producción de este decae, los signos de envejecimiento como flacidez, falta de luminosidad e hidratación se hacen muy evidentes.

Con los años, la presencia de ácido hialurónico en nuestros tejidos se reduce drásticamente, por lo que todos los tejidos comienzan a presentar un aspecto más envejecido, algo que en puede prevenirse y, en cierta forma, revertir, gracias a un aporte extra de esta sustancia.

Por eso, en los últimos años, el ácido hialurónico, se ha convertido en ingrediente principal en todo tipo de productos cosméticos y tratamientos estéticos debido a los innumerables beneficios visibles que este aporta. En nuestra Clínica Estética de Zaragoza, por ejemplo, utilizamos el ácido hialurónico en tratamientos de rejuvenecimiento, relleno y eliminación de arrugas.

BENEFICIOS DEL ÁCIDO HIALURÓNICO PARA LA PIEL

El ácido hialurónico es una de las sustancias que más beneficios aporta a nuestra piel, tanto desde el punto de vista de su salud, como, por extensión, en su aspecto. Estos son algunos de sus beneficios:

Elasticidad

Para lucir una piel elástica y saludable el ácido hialúronico debe encontrarse en proporciones adecuadas, ya que es el responsable de rellenar el tejido conectivo que se encuentra en esta.

Hidratación

Una de las virtudes del ácido hialurónico es su capacidad para absorber y retener el agua. Esto se traduce en una piel más hidratada durante mucho más tiempo. La hidratación de la piel, además de darte un aspecto más saludable, previene la formación de arrugas por excesiva sequedad.

Mayor firmeza

El ácido hialurónico es un precursor de la formación de colágeno, contribuyendo así a la fabricación de este.
El colágeno es otra de las sustancias que se encuentran de forma natural en nuestro cuerpo y forman parte de distintos tejidos. En nuestra piel, el colágeno actúa como soporte. Su carencia produce la flacidez y descolgamiento de esta.

Reduce las arrugas

La presencia de ácido hialurónico en nuestra piel contribuye a rellenarla y prevenir así la formación de arrugas. Su aplicación para combatir las arrugas ya existentes también tiene efectos visibles.
En este caso, para el relleno de arrugas y el aumento de volumen, tenemos a nuestra disposición tratamientos de medicina estética como los rellenos con ácido hialurónico, más efectivos que el uso de sérums o cremas.

Rejuvenecimiento

Las distintas propiedades y beneficios que aporta el ácido hialurónico para la piel lo convierten en un imprescindible para el rejuvenecimiento de nuestra piel facial y corporal. De esta forma, se convierte en uno de los ingredientes clave del que no puedes prescindir en tus productos y tratamientos de belleza.
Además, el ácido hialurónico, como sustancia naturalmente presente en nuestro cuerpo, no produce efectos secundarios por lo que su uso es totalmente seguro.

¿CÓMO OBTENGO EL ÁCIDO HIALURÓNICO?

El ácido hialurónico se obtiene, por un lado, a través de la alimentación. Dentro de una alimentación variada y saludable debes incorporar alimentos como las carnes de ave (pollo, pavo, pato…) y pescados, como los azules (atún, sardinas, salmón…). Sin olvidar que estos alimentos, además, también nos aportarán colágeno.

Por otro lado, las verduras de hoja verde, como las judías verdes, brocolí o romanescu, y, especialmente, aquellas ricas en magnesio, también nos proveerán de un buen aporte de ácido hialurónico.

Alimentos como la gelatina, también resultan muy interesantes, no solo desde el punto de vista nutricional, sino por su gran aporte en dos compuestos esenciales para nuestra piel y articulaciones, como son el ácido hialurónico y el colágeno.

A nivel externo, el ácido hialurónico forma parte como ingrediente de muchos sérums y cremas. Su uso habitual nos ayudará a mantener una piel más joven y saludable.
Los tratamientos estéticos a base de ácido hialurónico, como las inyecciones, ofrecen resultados más visibles y duraderos, puesto que penetra más capas de la dermis y además, reactiva la producción de colágeno.

¿Quieres saber más sobre todos los tratamientos disponibles? En nuestra Clínica Estética de Zaragoza te ofrecemos los tratamientos y técnicas más modernas. No dudes en consultar con nosotros para más información.